47 Retiro de la UDME

Por 21/03/2013Noticias

“Un Sabor del Cielo” – Recuerdos y testimonios del 47° Retiro 

Temprano el día del retiro cogimos el tren hacia Atocha para encontrarnos con el grupo que iba a Peñíscola para participar en el retiro de UDME. Algunas de nosotras salimos de casa un poco nerviosas, pensando “¿A qué vamos de verdad?”. Nunca habían ido a un retiro de mujeres, y menos un retiro evangélico. 

¿Quiénes somos?, preguntarás. Somos parte de un grupo de mujeres que nos reunimos una vez a la semana para estudiar la Biblia juntas y orar una por la otra. Hemos llegado a conocer al Dios Vivo por medio de realizar juntas un estudio maravilloso que se llama “La Persona de Jesús”.

Nuestra líder, Juani, ha estado enseñando al grupo desde 2005, pero ahora el Señor les está enviando a   Juani y a su marido Tomás a un ministerio nuevo en Escocia. Por eso, Juani quería que llegáramos a conocer a más mujeres que también aman y siguen al Señor. Ese fue el motivo por el que ella nos animó a ir al Retiro. No hubiéramos podido imaginar todo lo que el Señor tenía para nosotras en este Retiro. Al salir solo podríamos decir ¡CUAN GRANDE ES EL SEÑOR! Y cómo nos ha cuidado nuestro Padre Celestial a cada una de nosotras.

A continuación compartimos algunas reflexiones de este Retiro, un verdadero sabor del cielo para nosotras…


De Elena (Madrid):

“Cuando me pidieron que explicara en unas pocas líneas lo que este retiro había significado para mí, inmediatamente vinieron a mi mente el recuerdo de las personas que allí he conocido. Más allá de las conferencias, que he de decir fueron fantásticas. ¡Gracias Esther y Jaime!, me quedo con los tiernos abrazos de Dios que recibí a través de ciertas personas.

Doy gracias por todas y cada una de ellas, tan distintas, tan únicas y tan amadas por Dios. Que el Señor llene vuestras vidas de grandes bendiciones.“


De Mamen:

“Me llamo Mamen soy de Moralzarzal, un pueblo de Madrid. He ido al Retiro con mis amigas del coloquio que hace Juani Courtney los miércoles en Moral. Es la primera vez que vengo pero me voy “NUEVA”, “RENOVADA”, “VIVIFICADA”, “CON FUERZAS” Y “CONVERTIDA EN OTRA PERSONA”.

El Retiro me ha llenado, me ha iluminado sobre todo, me ha dejado ver a MI DIOS AUTÉNTICO Y VERDADERO y me ha hecho ver mi interior y dejar mi carga, para que a su lado, sea más ligera. Sé que no me va a abandonar jamás y que va a estar siempre a mi lado.

Lo que más me ha gustado ha sido la alabanza, la manera en que todas las personas, con nuestro corazón, alabamos a nuestro Dios y le damos las gracias por todo lo que hace en nuestras vidas.

Jaime me ha enseñado al Dios cercano, a un Jesús tierno y afable, cariñoso y amigo, para estar en completa oración y retiro con Él, “TODOS LOS DIAS”. Esther me ha enseñado a mirar a mi interior, a sanar mis heridas por medio del perdón y a limpiar y purificarme a través de Su sangre.

Os doy las gracias, queridas hermanas, por tanto amor recibido en Peñíscola. Un gran abrazo.“


De María:

 “En primer lugar quiero contar a todos lo agradable que fue ese tiempo para mí. El hotel, el mar, el sol, la compañía…. Parecía un sueño hermoso del que no quería despertar.

Luego las charlas, que estuvieron francamente bien. Pero quizá mas positivo que las conferencias era el ambiente lleno de armonía, de paz…Se notaba la presencia del Espíritu Santo revoloteando en cada rincón, en cada habitación. 

Me resulta difícil explicarlo, pero la experiencia fue tan positiva que estuve hablando de ella a todo el mundo los primeros días después de mi vuelta. !Me sentía tan contenta que quería compartir con todos la buena nueva!!!

Ahora los días van pasando, y la sombra de lo cotidiano, las preocupaciones, los problemas, la lucha del día a día intentan cubrir la luz que me traje de Peñíscola. Así estoy, pero cargada con nuevas energías que vienen de nuestro Señor Jesucristo, y dispuesta a no dejar que me venza el desaliento. Traigo mi maleta cargada de reflexiones, experiencias que me han contado, frases que me han impactado, canciones que han despertado en mí nuevas perspectivas. Todas ellas serán herramientas que me valdrán para superar los momentos de duda, desánimo o tristeza. !!!Cuento los días para el próximo encuentro!!!”


Conclusión:

El cielo – cuando estemos todos con el Señor – ¡¡¡será un Retiro sin fin!!!  ¡Qué bueno fue tener un sabor aquí en la tierra por medio del Retiro! Gracias especialmente a las mujeres mayores que nos han adoptado para animarnos y orar por nosotras. Y gracias a todas las que trabajasteis tanto para llevar a cabo este sabor del cielo para nosotras por medio del Retiro en Peñíscola.


“No quisiera dejar pasar más tiempo y escribir para dar mis impresiones sobre el 47 Retiro Nacional de la Unión de Mujeres Evangélicas, y no solamente esto sino dar muchas gracias a todas las hermanas que organizáis el evento.

Era la primera vez que asistía a un congreso, pues nunca en toda mi vida de andar con el Señor jamás lo había hecho, y ha sido una experiencia maravillosa, donde el tiempo se me pasó volando con ganas de poder continuar más y más, como dice una de las canciones que cantamos en las reuniones: “Yo quiero más y más de Cristo”.

Una de las conclusiones que he sacado viendo allí a tantas personas, en especial mujeres, es que los cristianos somos felices viviendo y disfrutando con el Señor y a pesar de las muchas angustias que nos acechan, sabemos llevarlo alegremente y con confianza en nuestro Señor Jesucristo. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”; y digo esto porque allí se expusieron algunos casos muy duros de llevar, pero me maravillo de la fortaleza que Dios pone en todos nosotros.

También me enorgullece cómo nos llevamos entre nosotras, con un amor y una convivencia que realmente son dignas de admirar, por eso espero que haya más convivencia y que se vaya aumentando el número de mujeres en toda España, pues creo que hemos salido muy fortalecidas.

Que Dios bendiga vuestra labor.”  Pilar Vidal (Madrid). 

(publicado en NOSOTRAS 49 / 2012, páginas 4-5)

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